lunes, 14 de diciembre de 2020

Normalmente, cuando compras tantas papeletas

Normalmente, cuando compras tantas papeletas, lo lógico es que te acabe tocando el premio gordo y en el caso del Barcelona ha sido así. Los azulgranas, irregulares en la primera fase de la Champions, se han visto golpeados por el bombo de octavos de final, que les ha deparado como rival al PSG de Neymar y Mbappé. Un conjunto que ya rozó el título la temporada pasada y que supone una amenaza mayúscula para los azulgranas. Como ellos, Atlético y Sevilla también tenían un horizonte complicado, pero en su caso lograron salir algo más beneficiados, pues de todos los posibles rivales le tocaron, si acaso, los menos terribles. Los rojiblancos se enfrentarán al Chelsea; y los sevillistas, al Dortmund. Por último, el Madrid se las verá con el Atalanta, equipo muy ofensivo que obliga a tomar precauciones a los de Zidane. Volverá Neymar al Camp Nou, siempre que para febrero esté recuperado de la lesión que se produjo ayer mismo en el partido de liga frente al Lyon. El brasileño, que se fue en camilla, conocerá hoy el alcance de su dolencia y sabrá si puede estar en ese duelo de ida que se disputará a mediados de febrero (aún sin fecha, pero previsto para el 16-17 o el 23-24 de ese mes). El Bayern, el City, el Liverpool y el PSG eran los rivales más temidos del bombo 1 para los equipos españoles. Salió primero la bola del City, que quedó emparejado con el Borussia Moenchengladbach. Respiraban en la península, y más aún cuando el Lazio se quedó con la bola del campeón, el Bayern, y el Leipzig conocía que se mediría al Liverpool. Ya solo quedaba un ogro y ese le tocó al Barcelona. El PSG, finalista el año pasado, ha seguido con su crecimiento, fichando nuevas piezas para tratar de alcanzar el sueño de la Champions. No es solo Neymar y Mbappé, aunque sí son ellos la principal amenaza. A día de hoy, inasumible para un equipo azulgrana muy irregular, que deberá mejorar mucho si quiere plantarle cara. En el lado opuesto al azulgrana se encuentra el Real Madrid, que tras haber hecho los deberes en la primera fase tenía un horizonte mucho más amable. Entre esos rivales, el Atalanta no era el más sencillo, pues su potencia ofensiva obliga a extremar las precauciones. Que se lo digan al Valencia, eliminado el año pasado en esta misma ronda por los italianos. A favor del Madrid juega su experiencia y que, quizá, el mercado de invierno acabe debilitando al Atalanta, pues muchos de sus jugadores podrían salir rumbo a otros equipos. El Chelsea, amenaza al Atlético Dentro de lo malo, ni Sevilla ni Atlético pueden tener queja. Sus eliminatorias serán muy abiertas, sin favorito. Los rojiblancos tendrán enfrente al Chelsea dirigido por Frank Lampard. Un equipo muy nuevo, en crecimiento, que tiene alguna de las perlas jóvenes de Europa. En el caso del Sevilla, el peligro se llama Haaland, el delantero centro del Dortmund, por el que suspira media Europa. Aun así, el engranaje de Lopetegui y su capacidad para competir ante cualquier equipo puede llevar a los andaluces a la siguiente ronda. El desenlace de los octavos de final será en marzo (16-17 y 23 -24).